jueves, 17 de julio de 2008

Aproximación al Hogar, Dulce Hogar...



Podríamos decir que el más lúcido de los cineastas surrealistas nunca hubiera imaginado estas tomas, con sus grises caribeños y escenografías desiertas de formas y ángulos.
Cuántas latas y ensayos habrán gastado los grandes del cine mundial para lograr lo que nosotros conseguimos con un extraño andar por la vida.
¡Qué sufran los críticos de cine y sus palabras de eruditos empaquetados! ¡Qué tiembles los grandes arquitectos de faraones y metróplis luminosas y absorbentes! ¡Qué observen temblorosos los doctores de la física y logren descubrir sobre qué leyes se construyeron esas paredes que hoy nos cobijan!
¡¡¡Bienvenidos entonces a nuestro rancho vietnamita, que tanto nos une y vuelve felices!!!

1 comentario:

Morticio dijo...

Qué lindo!

Nada más que eso, poder popular, se los extraña.